La madera ofrece unas condiciones excepcionales en la fabricación de diferentes productos y en la construcción sin embargo, hace hace más de 4 siglos cuando todavía no existían técnicas avanzadas para la fabricación de elementos de madera que resistiesen de forma durable condiciones adversas, como su ubicación en zonas costeras, los japoneses encontraron una solución; quemarla antes de su instalación.
Los carpinteros japoneses buscaban una solución para el uso de madera mejorando su durabilidad y dando un nuevo aspecto de belleza, sobre todo para mejorar la resistencia de la madera en zonas costeras donde el salitre y la humedad estropeaba anticipadamente dicha madera.
Así nació una técnica llamada «Yakisugi» en japonés (焼杉) Yaki significa calentar con fuego y sugi es Ciprés.