El transporte de la madera en el pasado y antes de la rueda

La madera de siempre se ha transportado, bien sea porque existían zonas sin suministros de madera de calidad, por ejemplo para vigas, para la construcción de barcos o por la inexistencia de determinadas especies maderables en algunas zonas.

Hace poco tuvimos la oportunidad de estar en Burgui, un precioso pueblo ubicado en el Valle de Roncal en Navarra con una gran tradición de madera. La madera ha sido utilizada desde el principio de la historia en la elaboración de todo tipo de productos, en edificación, en la construcción de barcos, etc. 

En Burgui se celebra una vez al año el día de la madera, un día en el que podemos recordar la importancia de la madera en la vida de los humanos y nos acerca al pasado para recordar los grandes esfuerzos que se realizaban para transportar la madera antes de la existencia del transporte por carretera o en barco. De esta labor se encargaban los almadieros y de su recuerdo en el presente la Asociación de Almadieros de Navarra.

Una almadía es una lancha de madera, hecha con troncos que van unidos por ramas de cerezo o mimbre. El objetivo de estas almadías era transportar los propios troncos con los que estaban fabricadas desde el monte a puntos estratégicos, ya fueran aserraderos o puntos de carga.

Las almadías surgen cuando el acceso por tierra a la madera de alta montaña era muy complicado, con lo que era mucho más sencillo aprovechar el descenso de los ríos y sus corrientes para el transporte.

Muchos hombres dedicaron su vida a esta labor, algunos de ellos perdiendo la vida en ello. Es increíble el poder de la naturaleza y el empeño del hombre cuando conocemos que este tipo de transporte llevaba la madera largas distancias, desde los montes de Navarra por los ríos hasta Tortosa, lo cual podía suponer hasta más de dos semanas en el transporte, en el que los hombres viajaban a la intemperie sobre las almadías asegurándose que la madera llegase a salvo.

En este vídeo se puede ver una reproducción actual de las almadías y su transporte por el río. Pone los pelos de punta conocer el  esfuerzo que supone, el empeño de los hombres y la gran importancia que tenía para el desarrollo de la industria de la época.

El día de la madera también nos acerca a la labor de los forestales, cuyo trabajo es esencial para el cuidado del monte y que hoy en día se aprovecha la madera o se corta con motosierra, no con poco esfuerzo, pero que recordemos que nuestros antepasados lo hacían sólo con hacha.

Aprovechamos para agradecer a las personas que hay detrás de la Asociación de almadieros de Navarra y de Maderas Valle de Roncal el esfuerzo realizado por mantener y recordar la cultura de la madera, el único material unido al ser humano desde nuestro origen y sin el cual los montes no sobrevirían.

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