La vivienda industrializada de madera, el futuro de las construcciones off-site
La empresa ABS es una empresa referente en el concepto de vivienda industrializada de madera. En el artículo de hoy queremos compartir de la mano de Diana Sánchez, arquitecta en la oficina técnica de ABS, su experiencia dentro de la tendencia en auge de industrializar los procesos en la construcción de viviendas y el futuro de las casas pasivas de madera dentro de la misma.
Dentro de esta tendencia, de estos sistemas constructivos y sus materiales, en un país como España ¿Cómo está entrando la madera, como encaja la madera, qué aporta y a quién?
Tenía un profesor en la escuela que decía que le preguntaran lo que le preguntaran, por muy actual que fuese el tema, el siempre empezaba hablando por los romanos. Algo parecido voy a hacer hoy puesto que les voy a empezar hablando de Le Corbusier, un hombre que en los años 20 del siglo pasado ya se posicionó radicalmente a favor de la industrialización de la arquitectura. Decía que había que dar muerte a la artesanía que dominaba la construcción, algo que sigue ocurriendo en la actualidad, y empezar a hacer casas del mismo modo que se hacían los aviones, ensamblando piezas en una fábrica. Y para poder hacer esto era necesario elaborar una caja de los elementos de la construcción que contuviera las piezas que ensambladas darían lugar a una vivienda que hoy llamamos Off-site y que Le Corbusier llamó máquina de habitar. Me parece muy oportuno explicarles lo que hacemos en ABS partiendo de esa caja que en el plan de Le Corbusier era tan importante pues en ABS llevamos 26 años trabajando en ella, y no sólo reúne los elementos que componen nuestras casas prefabricadas de madera, también los procesos que hemos normalizado y seriado y que han dado lugar a cerca de 700 viviendas, todas ellas distintas entre si, adaptadas a cada cliente. 700 máquinas de habitar que desde hace nueve años llevan el apellido de pasivas. Y es que lo más importante que hacemos en ABS no es haber industrializado nuestras viviendas sino haber hallado el modo de hacer viviendas en serie eficientes energéticamente, sostenibles y comprometidas con el diseño y la calidad de vida de nuestros clientes. Seguramente se preguntarán entonces por qué empleamos la madera. Y la respuesta es sencilla, no podíamos hacer nuestras casas de ningún otro material puesto que es el único material que es estructural y aislante a la vez, que crece con la lluvia y la energía solar y que absorbe en su primera vida toneladas de CO2. Después pasa a formar parte de nuestras viviendas y puede usarse tras ello en una tercera vida del material. Es como la mayoría de los materiales que empleamos, un producto que ha de ser analizado en un ACV (análisis de ciclo de vida) de la cuna a la cuna y no de la cuna a la tumba, con todo lo que esto implica ambientalmente. De hecho realizamos junto a Saint Gobain ese ACV en una vivienda fruto de un proyecto colaborativo con otras nueve empresas del consorcio y obtuvimos datos realmente impactantes. Nuestro sistema reducía la demanda energética en un 87% y el impacto ambiental en 2/3 respecto a una vivienda tradicional. Esto es gracias a las bajas transmitancias que nos permite la madera y a la aerogeotermia, un sistema muy eficiente que desarrollamos en 2009. Además, al estar en una fábrica podemos realizar controles de calidad exhaustivos entre los que se cuentan pruebas como el blower door o termografías que nos permiten localizar infiltraciones o defectos constructivos que, gracias al empleo de madera son muy fáciles de reparar, asegurando la estanqueidad total de la envolvente. En ABS trabajamos en la máquina de habitar del futuro, como les digo en serie de madera y comprometida con el diseño, pero sobretodo, lo hacemos con un pie en el pasado, donde están las claves de casi todo lo que debemos hacer hoy y con otro en el futuro, resolviendo en nuestras viviendas de hoy las necesidades que puedan surgir mañana.
¿Cuáles son las ventajas de este sistema Off-Site Construction comparado con la construcción tradicional?
Para nosotros, las ventajas parten por supuesto de trabajar en una fábrica. Por un lado, trabajamos en un lugar especializado en hacer día tras día las mismas operaciones, con un estricto control de calidad y en condiciones muy controladas, lo que nos permite ser muy precisos en nuestro trabajo. Por otro lado es importantísimo considerar que el operario trabaja en mejores condiciones, no tiene que soportar el frío ni el calor, y se reduce mucho la accidentalidad. El sufrimiento humano del operario, un factor muy preocupante en la construcción tradicional, queda reducido al mínimo en una fábrica.
Además de todo esto, hay que considerar la enorme eficacia que tiene el trabajo en la fábrica: el tiempo empleado por m2 en la fábrica es de 9 horas mientras que en la construcción tradicional es de 30 y en nuestro caso por una unidad construida generamos la sexta parte de demanda energética que en una unidad en obra tradicional. Además en el ACV que les indicaba antes, la eficacia en las fases de producto y construcción es muy superior a la de una construcción tradicional al no producir apenas residuos, no generar obras de movimientos de tierra o andamiajes y tener una construcción mucho más ligera que una tradicional.
En definitiva, nadie duda de las ventajas de hacer un coche en una fábrica, al contrario, todos asumimos que ha de hacerse allí para poder asegurar que se ha fabricado en las mejores condiciones posibles, sin fallos ni errores. Con la construcción industrializada pasa exactamente lo mismo, pero aún nos queda un trabajo de hacer entender esto a una sociedad que quizá está más habituada a la construcción tradicional y a sus procesos y simplemente por serle más familiar, confían más en ese modo de construir.
¿Cuáles son los próximos pasos para favorecer fabricación 4.0 de viviendas?
Creo que debemos insistir en la importancia que tienen los marcos políticos para fomentar este tipo de construcciones por lo que suponen para el medio ambiente, debemos trabajar como empresa en el diseño y la innovación para atraer al cliente y tratar de hacer estudios y pruebas que confirmen fehacientemente las ventajas de nuestras construcciones, que hagan evidentes las bondades de los sistemas Off-site para que ganen fuerza por su propio peso.
¿Cuál es vuestra experiencia en este sentido? ¿Cómo se percibe una construcción industrializada Off-site por el cliente final? ¿Qué deben tener en cuenta de verdad?
Creo que aún existe el concepto de que prefabricación implica menor calidad de la construcción, por eso nosotros tratamos de hacer nuestra construcción más didáctica y accesible al cliente. Les invitamos a ver la fábrica, a entender los sistemas y hemos hecho muchos ensayos y análisis para que la calidad de nuestras viviendas sea cuantificable y comprobable. Haciendo a los clientes participes de nuestras construcciones y entendiendo que el compromiso con la sostenibilidad y la rapidez en la ejecución no están reñidos con la calidad final, nos ha sido siempre más sencillo que el cliente comprenda que Off-site es sinónimo de calidad e innovación. La prueba de la eficacia de esto es que a pesar de no hacer inversiones en publicidad, los clientes nos conocen a través de otros clientes o arquitectos satisfechos con nuestro trabajo.
Sigamos en esta línea y le hablemos ahora a los clientes finales (B2C), pero también el promotor regional (B2B) al pequeño promotor, ¿por qué deben considerar estos sistemas, cual es vuestra recomendación a estos actores?
Hacemos exactamente lo mismo que con un cliente final, hacemos participe al promotor de nuestro sistema constructivo y sus ventajas, quizá insistiendo más en este caso en la importancia de tener un plazo fijo de entrega, un presupuesto cerrado y menos problemas en la fase de ejecución o en las obras en parcela al ser estas de mayor sencillez. Además hay un factor que suele agradar a clientes y promotores que es que toda la responsabilidad sobre cualquier cuestión que afecte a la vivienda es siempre de la empresa que la hace, frente a la construcción tradicional donde hay muchos agentes distintos interviniendo en una sola obra.
¿Qué papel juega BIM en la industrialización del sector? ¿En la construcción virtual?
Nosotros creemos que el trabajo en equipo es clave para avanzar y desarrollar de la mejor manera posible nuestras construcciones. Trabajamos bajo un mismo techo todas las personas que intervenimos en la construcción de la vivienda, desde quien la diseña hasta quien la ejecuta, conformando un sistema humano, un equipo que funciona como un engranaje y que es BIM en estado puro. Por supuesto, si esta es la manera en la que funcionamos día a día, también empleamos software BIM, puesto que creemos que cada vivienda ha de ser tratada como un organismo vivo en el que intervienen distintos agentes cuyo trabajo ha de estar profundamente interconectado para que todo funcione correctamente.
¿Consideran que el desafío que tenemos es que se integre a la mujer en un sector tradicionalmente masculino, respecto al trabajo en fábrica?
Creo que es evidente que en el mundo de la fábrica no se ha alcanzado la igualdad que ya empieza a atisbarse en otros sectores. Es cierto que en el sector de las construcciones Off-site las mujeres tienen la misma presencia que los hombres en los departamentos administrativos, técnicos, de diseño o de gestión, pero esto no es así entre los operarios de la fábrica, este sigue siendo un sector tradicionalmente masculino. Probablemente haya que hacer un trabajo educativo en las nuevas generaciones para acercar estas profesiones a las mujeres y que sea una opción real de trabajo y también, como empresa, debemos predicar con el ejemplo y tratar de buscar mujeres para puestos en fábrica consiguiendo normalizar de este modo algo que tendría que ser normal hace mucho tiempo.
¿Cuáles son los procesos de formación que deberá afrontar el sector para dar salida a perfiles que acompañen este crecimiento de la industrialización? ¿Hacia dónde debe ir la formación?
La formación debe orientarse por un lado hacia la igualdad y por otro desde luego, hacia la innovación y las metodologías BIM, sin olvidar la importancia de formar en el respeto al medio ambiente y en las herramientas para poder hablar de eficiencia energética en un sector que provoca mediante la contaminación que produce, 4 millones de muertes al año.
La empresa ABS es un referente en España dentro del campo de la vivienda industrializada. Sus casas pasivas de madera tienen una cualidad añadida y es el aumento de la eficiencia al combinar la aerogeotermia con la aerotermia. La ventaja de hacer pasar el aire por debajo del terreno y la solera atempera el aire, tanto en invierno como en verano, antes de entrar en los equipos de climatización, lo que hace que el rendimiento sea mayor y se reduzca el consuma. Si buscas una vivienda excelente tanto en aspectos ambientales como sociales y económicos puedes contactar con ABS pinchando aquí.
