Todo lo que tienes que saber sobre la madera de exterior

Madera de exterior

Cuando hablamos de maderas para exterior nos referimos a aquella madera que de forma natural es óptima para su uso en la intemperie, es decir, son maderas que resisten a la acción del sol, humedad, hongos e insectos.

Algunas de las especies de madera que presentan mejor resistencia a la intemperie son la madera de teca, madera de iroko, madera de cumarú, madera de ipé y madera de cedro.

Estas maderas son muy demandadas para su uso en tarimas, revestimientos de paredes y techos, fabricación de estructuras y mobiliario, ya que aparte de su buena resistencia a la intemperie también presentan resistencia a golpes.

Hablar de exterior es bastante genérico. La norma UNE-EN 335 define cinco clases diferentes de uso de la madera.

Clase 1: Madera de uso interior con humedad inferior al 20%.

Clase 2: Madera de uso interior, con una humedad superior al 20%.

Clase 3: Maderas de uso exterior que no tiene contacto con el suelo. Esta tercera clase de uso queda dividida a su vez en dos. La clase 3.1 para aquella madera de uso exterior con una humedad inferior al 20% y la clase 3.2 con una humedad superior al 20%.

Clase 4: Madera de uso exterior en contacto con el suelo o en vertical con humedad superior al 20%.

Clase 5: Madera de uso exterior en contacto con agua marina.

Aunque estas maderas presentan resistencia a la intemperie naturales, siempre es posible mejorar esta propiedad con la aplicación de tratamientos protectores como pueden ser:

Autoclave: Este tratamiento consiste en secar la madera en tubos de vacío y aplicar sales de cobre que recubren las células de la madera y la protegen.

Madera termotratada: Este tratamiento se realiza en ausencia del oxígeno. Consiste en la aplicación del calor casi hasta la combustión. El termotratado consigue alterar la composición química y algunas de las propiedades de la madera.

Carbonización: Es una técnica originaria de Japón. Consiste en quemar la parte exterior de la madera (unos pocos milímetros) y luego limpiar con agua y cepillo. La madera queda de color gris o negro y es muy apreciada a nivel estético.

Madera acetilada: Es un método vanguardista que mantiene alguna de las propiedades de la madera como la resistencia y el color. Sin embargo, altera la capacidad de absorción de agua mejorando así la durabilidad natural.

No solo existen estas técnicas para conseguir aumentar la durabilidad de la madera en exterior. También existen técnicas más superficiales que mejoran algunas propiedades de la madera, consiguiendo que sea resistente a la intemperie como: barnices y protectores para exterior, lasures (ideal para madera que va a sufrir grandes cambios de temperatura), aceites de linaza (nace del prensado de semillas de lino, no es complicado de aplicar, pero es un tratamiento largo por las numerosas capas que hay que aplicar y secar) y los aceites de teca.

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