Pellet de madera
De los árboles de los montes podemos aprovechar todas sus partes (madera, corteza, astillas serrín). Por ejemplo, con las astillas podemos obtener papel, con la corteza conseguir biomasa y con el serrín fabricar pellets.
De los árboles de los montes podemos aprovechar todas sus partes (madera, corteza, astillas serrín). Por ejemplo, con las astillas podemos obtener papel, con la corteza conseguir biomasa y con el serrín fabricar pellets.
Las astillas de madera son fragmentos procedentes de materiales leñosos, que pueden estar formados tanto por madera como por corteza. Se trata de madera triturada, sin aditivos. Sus usos principales son para la fabricación de tableros; como el tablero aglomerado, OSB, tableros de fibras… o el uso de astillas de madera para biomasa, que es en lo que nos centramos hoy.

Las briquetas, pelets y astillas de madera son biocombustibles sólidos de biomasa residual. Estos productos se fabrican a partir de residuos de la industria de la madera, ramas, serrín y otras partes pequeñas de los árboles. Las briquetas y los pelets de madera suelen tener forma cilíndrica y diferentes tamaños, las astillas son variables en tamaño y tienen una forma más plana.
La madera, como ya sabemos, es un material polivalente. En la transformación de la madera aserrada se generan “desperdicios” que también son aprovechados para diferentes usos. Estos productos son las astillas, el serrín y la corteza.
En alguna ocasión, cuando hemos estado en contacto con madera, gran parte de nosotros hemos dicho la típica frase: “¡ay! me he clavado una astilla”. Pero ¿Qué es una astilla? Según la RAE, se define como astilla al “fragmento de superficie irregular, fino, alargado y puntiagudo, que se desprende de la madera, de un hueso, de un mineral, etc., o se forma en ellos, al partirlos o al romperse”.
La madera es un material ya tradicionalmente reusado en las construcciones tradicionales. Encontrando vigas que han pasado de ser soportes a desmontarlas para realizar muebles con ellas. Se podría afirmar que la vida de la madera tratada es ilimitada, pues se puede reusar indefinidamente si no ha sido afectado por los agentes atmosféricos, xilófagos o fuego.
De este modo, la madera es un material 100% reciclable y una vez reciclado posee todas sus cualidades físicas intactas. Añadir, que su proceso de reciclaje no lleva asociado tratamiento y genera bajas emisiones de la maquinaria que en su caso se requiera, evitando problemas secundarios medioambientales, y tan sólo se ha de tener especial cuidado en programar un tratamiento de la pieza de dimensiones inferiores o el astillado en pequeñas fibras, para la conformación de nuevas piezas o tableros; las grandes vigas de madera pueden tener una larga vida de utilidad.
La madera de forma natural es buen aislamiento térmico y acústico en la construcción. Su conductividad térmica varía entre: 0.29-0.13 W/m.K y su coeficiente de reflexión acústica es del 90%, idóneo para la eliminación de ecos.
Los principales aportes energéticos en la vivienda es la climatización. En un clima de carácter continental, un buen aislamiento, evitará pérdidas o ganancias indeseadas del exterior, que además se beneficiará de una disminución de la transmitancia de elementos estructurales y casi nula presencia de puentes térmicos entre estructuras y forjados, si se utiliza la madera de forma estructural.