Las clases resistentes de vigas laminadas
La madera laminada está formada por láminas de madera maciza que se encolan entre sí con adhesivos especiales (melamina-urea-formaldehído o poliuretano), de manera que la dirección de la fibra quede paralela al eje de las láminas. Este tipo de madera es idónea para su uso como elemento estructural y se utiliza principalmente en la fabricación de vigas, ya que la resistencia de esta madera permite cubrir grandes luces libres.
Las dimensiones de las vigas de madera laminada no están normalizadas por lo que el ancho y el espesor de las láminas pueden variar ligeramente en función del fabricante. Las anchuras habituales se encuentran entre los 80 y los 220 mm. Por otro lado, la altura máxima de la sección suele estar en torno a los 2400 mm. En cuanto a la forma y la longitud de la viga está más limitada al tamaño de la fábrica y a la capacidad de transporte.
Clases resistentes de vigas laminadas
Las clases resistentes de las vigas de madera laminada se definen con las letras GL (Glued Laminated timber) y con un número que hace referencia a la resistencia a la viga. De este modo una viga de madera laminada con un resistencia a la flexión de 24 N/mm2 tendrá una clase resistente de GL24. Existen 4 clases resistente diferentes que quedan recogidas en la siguiente tabla:

Cabe añadir que las vigas laminadas pueden estar compuestas por láminas de diferente resistencia. Para este tipo de vigas laminadas existen otras 4 clases resistentes que se diferencia empleando la letra “c”. Por poner un ejemplo, la clase resistente GL 24 pasará a denominarse GL 24c. En este tipo de vigas, las láminas de madera con mayor resistencia quedan en los extremos.
En la norma EN 14080 quedan recogidas las especies que se pueden emplear en la fabricación de madera laminada en España. Una de las especies que aparece en el listado y que es ampliamente utilizada con este fin es el pino silvestre.
Pino silvestre para vigas laminadas
El pino silvestre (Pinus sylvestrys) es la especie de pino que ocupa mayor extensión en la península. La madera de pino silvestre ofrece buenas propiedades para trabajar con ella. No presenta dificultades para el atornillado, tampoco para el clavado, mecanizado ni encolado. Ofrece buena capacidad de impregnación en albura. Este hecho es importante ya que convierte a la madera de pino silvestre en una madera que asimila bien los tratamientos protectores.
Dada su alta disponibilidad y la propiedades que presenta, la madera de pino silvestre es idónea para emplearla en la fabricación de vigas de madera laminada. Si necesitas vigas laminadas de pino silvestre te recomendamos que contactes con la empresa Madera Pinosoria, una empresa referente en este campo. Trabajan con el pino silvestre procedente del Sistema Ibérico, donde las condiciones son tan óptimas para esta especie que se ha desarrollado una marca de garantía denominada Pino Soria-Burgos. Puedes contactar con ellos pinchando aquí o puede contarnos lo que necesitas pinchando aquí y te contactarán empresas para darte presupuesto.