La madera ya es comestible, un plato delicatessen

La madera está de moda o mejor dicho, vuelve a recuperarse como se ha usado toda la vida. Sus propiedades están demostradas en la construcción y en la fabricación de todo tipo de productos, ahora llega a nuestras mesas como comida, como un plato delicatessen.
Los hermanos Roca no necesitan mucha presentación, son tres catalanes, hermanos conocidos a nivel mundial por su cocina y por la innovación. Una de las últimas apuestas que han conseguido en su laboratorio es madera de roble comestible.
El reto de hacer madera de roble comestible llega de una propuesta de colaboración de whisky Macallan, a este reto le han bautizado Into the rare (Hacia lo extraño) y tiene el propósito de crear una experiencia nueva que engloba uno de sus exclusivos whiskys y la madera de roble que se usa para la fabricación de las barricas que le madura.
Este reto ha dado un plato con forma de tronco sobre el que se colocan pequeños pedazos cuadrados semitransparentes; la madera comestible.
En este laboratorio se experimentan nuevas esencias, texturas y sabores apoyados en el uso de la madera. Otra mezcla es el aroma de libro viejo y en definitiva, el papel está hecho de madera. Para conseguir esta esencia recorren mercadillos en búsqueda de libros antiguos, van oliéndolos y eligen los que «huelen bien». Una vez tienen esos libros se bañan de grasa de cerdo y se destilan. También han conseguido una esencia de lana que huele a mezcla de leche, establo y animal. El olfato es un sentido imprescindible en el que se apoyan mucho estos hermanos, es un sentido capaz de hacernos recordar o afianzar un paisaje a un plato.
Nos gusta la madera a la vista, al tacto, al olfato y al oído, usada en instrumentos por ejemplo. Sólo nos queda el gusto y es muy probable que encante a este quinto sentido.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/10/estilo/1465569324_002991.html